Historia


La Parroquia El Inmaculado Corazón de María con NIT 890.984.302-0 se encuentra ubicada en el barrio Miramar, comuna seis del Distrito de Medellín. Está canónicamente erigida en la Arquidiócesis de Medellín por Decreto Arzobispal N° 32 del 14 de agosto de 1978 y constituye persona jurídica de derecho canónico, reconocida como tal por la República de Colombia según ley 20 de 1974 y sus fines son exclusivos de religión y caridad que excluye todo ánimo de lucro.  Presta su servicio pastoral desde hace 47 años y ha tenido una serie de transformaciones, la más impactante se dio en el año 2019 cuando fue demolida por fallas estructurales.Siendo presentado por la comunidad de los claretianos como primer párroco el padre Oscar Vélez (1977 - 1983). Después del primer párroco fueron pastores de nuestra comunidad parroquial:

·         R.P. Emilio Gómez Jaramillo, cmf (1983 - 1984)

·         R.P. Marco Tulio Valencia, cmf (1984 - 1986)

·         R.P. Orlando Hoyos, cmf (1986 - 1989)

Y como vicarios parroquiales:

·         R.P. Hernando Giraldo, sj

·         R.P Conrado Giraldo, cmf

·         R.P. Santiago Rivas, cmf

·         R.P. Daniel Gallego, cmf

·         R.P. Antonio Marín, cmf

En el año de 1989, la comunidad de los Misioneros Claretianos sede la parroquia a la Arquidiócesis de Medellín y en adelante se nombran párrocos del clero secular de esta iglesia particular:

·         Pbro. Raimundo Valencia (1989 - 1993)

·         Pbro. Jorge Humberto Machado (1993 - 1994)

·         Pbro. Carlos Arturo Gil Yepes (1994 - 2004)

·         Pbro. Ricardo Andrés Gutiérrez (2004 - 2005)

·         Pbro. Orlando Morales Ruiz (2005 - 2011)

·         Pbro. Wilmar González Chica (2011 - 2021)

·         Pbro. Alexander Montoya Valencia – desde el 21 de enero del año 2021

Actualmente, la parroquia se encuentra bajo la dirección del Pbro. Alexander Montoya Valencia quien erigió como párroco el 21 de enero del 2021. Para el 23 de enero de ese mismo año, se realiza de manera oficial la entrega de la parroquia y recibimiento por parte de la comunidad con una Eucaristía celebrada en la casa de las Hermanas Claretianas, espacio que fue rentado.

Luego de hacer un estudio de las condiciones de la pastoral, el Padre Alexander decide conformar un comité, que tiene la finalidad de llevar a cabo la ejecución de actividades para alcanzar las metas propuestas en la parte económica, además de ser la base para animar a la comunidad en el trabajo en equipo y así poder alcanzar la idea de trasladar de nuevo la parroquia al lote donde antes estaba la estructura física de éste.

En este proceso se hace una primera visita al lote para conocer las condiciones del mismo y por medio de un video publicado en las redes sociales, hacer la invitación a la comunidad a trabajar como hermanos en Cristo para retornar al lugar inicial de construcción de la parroquia.

En este caminar se van presentando algunas necesidades, entre ellas, la construcción del muro colindante con la Minerva, que es una sede de la Institución Educativa Kennedy, contigua al lote de la parroquia y que desde la demolición estaba sin separación del espacio lúdico y recreativo de los estudiantes. Dicho muro ya se había construido en la administración anterior, pero nuevos estudios mostraron que la estructura no era estable y no cumplía con las especificaciones necesarias para ser un muro seguro.

A la par de este trabajo se van realizando otras intervenciones, adecuaciones y actividades, entre ellas están

·         La estandarización del horario de atención del despacho parroquial de lunes a viernes de 10:00 am a 12:00 m. en la casa de las hermanas Claretianas.

·         La invitación a la comunidad en todas las eucaristías para hacer convites de limpieza del terrero los domingos y así poder celebrar la Semana Santa que es la festividad religiosa más cercana y a la cual acude una gran multitud de personas.

·         La revisión de los osarios para hacer una base de datos de los difuntos que allí se encuentran y así poder responder a los feligreses las inquietudes frente a sus seres queridos que reposan en las criptas de la parroquia y que se encuentran en el espacio de la casa de las hermanas Claretianas organizados en salones.

La venta de tamales y otros comestibles para recaudar fondos y así ayudar con el pago de la renta de la casa de las Hermanas Claretianas.

El trabajo de la comunidad da sus primeros frutos con la adecuación del lote para las celebraciones de la semana santa 2021. La comunidad en conjunto con el Padre Alexander y las personas que conforman los grupos de la parroquia, realizan jornadas de limpieza y remoción de escombros. El trabajo avanza de manera significativa y se logra acomodar algunas carpas y así ordenar el lugar para acoger a la comunidad en las celebraciones principales de la semana santa. Durante esta época sigue creciendo la cantidad de infectados por la pandemia del COVID-19 lo que ocasiona que se generen restricciones en los horarios y cantidad de personas que pueden reunirse en espacios públicos. A pesar de las restricciones dadas por el gobierno nacional, se logra realizar de manera ordenada y cumpliendo con los protocolos de bioseguridad el encuentro religioso.

Que, con el recaudo de dineros y el trabajo de todos, era más fácil seguir con el sueño de retornar definitivamente al lugar de la parroquia. A esta actividad asistieron las madres de la comunidad y compartieron un espacio de oración con la Santa Eucaristía y otro espacio de diversión y esparcimiento con música, rifas, alimentación, cantos, entre otros.

Todo esto iba pasando en el lote parroquial, sin embargo, aún se seguían celebrando las eucaristías de la semana y algunas del fin de semana en la casa de las Hermanas Claretianas, pues las condiciones de la parroquia no permitían dejar de lado este compromiso. Por ello se celebró allí la fiesta del Corpus Christi, la eucaristía de los padres y otras más.

En todo este camino fue muy importante el fortalecimiento de la pastoral, por ello se realizaron encuentros, retiros y convivencias con los grupos de la parroquia, los cuales estaban en deficiencia. El trabajo espiritual fue muy importante para tratar de retomar el rumbo y buscar acrecentar la fe de quienes participaban de estos grupos. El Padre Alexander en su interés por conocer el funcionamiento, necesidades e intereses de los grupos, hizo un acompañamiento pastoral para ir fortaleciendo en ellos el servicio al Señor, la empatía, el amor por el prójimo, logrando renovar y así fortalecer sus principios y valores necesarios para afianzar lazos de fraternidad.

 

El trabajo de adecuación del lote, tomo algunos meses, para ello, el comité de actividades, feligreses voluntarios y el Párroco Alexander Montoya realizaron durante varios meses la remoción de escombros, piedras y demás, hasta que en el mes de junio se logró hacer el encierro del terreno parroquial con mayas y concertinas, además se le dio privacidad y seguridad a este espacio de oración con láminas de lata.

Poco a poco y sin dejar de lado la gratitud al Buen Dios por su bendición diaria se logran hacer morteros en la parte central del lote, se adecúa el altar en adobe, un espacio para el sagrario y la sacristía, una habitación para el descanso y vivienda del párroco.  Se logra también instalar tres carpas donadas para mejorar las condiciones de lluvia y calor en los encuentros religiosos. Todo esto se alcanza gracias al buen corazón y donaciones de personas de la comunidad y externas a ellas, quienes se han convertido en benefactores y se han enamorado del proyecto por la transparencia con la que se ha realizado.

Los meses de agosto, septiembre, octubre y noviembre se sigue trabajando en adecuaciones del terreno, buscando mejorar las condiciones físicas y una mejor disposición del lugar. Se adquieren los medios económicos para crear un espacio donde se ubique el despacho parroquial, como necesidad latente de los feligreses para resolver asuntos relacionados con documentos, sacramentos y demás acciones religiosas, además buscando la centralización de todas las actividades de la parroquia. A la par se logra construir un espacio para la venta de alimentos (cafetería parroquial) buscando el recaudo de fondos y la socialización fraterna de los feligreses al terminar las eucaristías. Del mismo modo se adecuó un espacio para la venta de velones y artículos religiosos.

Durante este tiempo se siguió motivando a la comunidad en el acto de la donación buscando que para el mes de diciembre se pueda llevar a cabo el traslado definitivo de la parroquia.

El 12 de diciembre del 2021 se llega la fecha esperada y con una oración especial, la exposición del Santísimo y el acompañamiento de la comunidad, se realiza el desplazamiento en procesión desde la casa de las Hermanas Claretianas hacia el lote parroquial. La alegría, motivación y palabras de aliento de la comunidad hacen que esta fecha sea muy especial y significativa. Se termina la procesión con una hermosa eucaristía a la cual acude el Padre Carlos Arturo, Vicario Episcopal Zona Norte. Se hace la bendición del lote y se lleva el Santísimo al lugar de reposo destinado especialmente para él.

DICIEMBRE 12 DE 2021 - RETORNO A LA PARROQUIA DE ORIGEN ubicada en la CRA 79 A # 97 - 79

MULTITUDINARIO ACOMPAÑAMIENTO DE LA COMUNIDAD EN PROCESIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO, RETORNANDO A LA PARROQUIA DE ORIGEN.

A partir del 01 de enero de 2022 se cambia el horario de las Eucaristías, las de 08:00 a.m. pasó a 07:00 a.m. Se agregó el sábado una Eucaristía a las 12:00 m. Los miércoles es el día de descanso en la parroquia, por lo tanto, sólo hay Eucaristía en la mañana, en la tarde no se celebra y el jueves no hay Eucaristía en la mañana, sólo en la tarde a las 6:30 p.m.

 El trabajo pastoral sigue en pie, se siguen realizando actividades con los grupos, visitas a los enfermos, conversaciones con la comunidad. Esto ha ido fortaleciendo los lazos entre las personas del barrio y el sacerdote.

En todo este proceso de cambio, se realiza el traslado definitivo del despacho parroquial el 28 de febrero de 2022 con un nuevo horario, quedando así: Lunes, martes, jueves y viernes de 2:00 p.m. a 5:00 p.m. excepto días festivos.

La comunidad y los benefactores siguen aportando a la adecuación de la parroquia y de esta manera se logran dejar listos dos nuevos espacios que cumplen la función de bodega para imágenes y ropa que se recibe para los mini-bazares que se realizan algunos fines de semana del mes al finalizar las eucaristías del domingo.

Para este año 2022 la celebración de la semana santa se dio de una forma más cómoda y fue posible desarrollar actividades alternas que sirvieron y motivaron a la comunidad para acrecentar la fe. Las procesiones, encuentros y demás, propiciaron espacios de intercambio y saberes religiosos que tienen a la comunidad motivada y con el deseo de continuar trabajando en el proceso de salvación.

 

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